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jueves, 27 de enero de 2011

Bukowski. La soledad


"Nunca me sentí solo. He estado en una habitación, me he sentido suicida.Estuve deprimido, me he sentido horrible más allá de lo descriptible, pero nunca pensé que una persona podía entrar a una habitación y curarme. Ni varias personas. En otras palabras, la soledad no es algo que me molesta porque siempre tuve este terrible deseo de estar solo. Siento la soledad cuando estoy en una fiesta, o en un estadio lleno de gente vitoreando algo. Citaré a Ibsen: ‘Los hombres más fuertes son los más solitarios’. Nunca pensé: ‘Bueno, ahora va a entrar una rubia hermosa y vamos a garchar, y me va a frotar las bolas, y me voy a sentir bien’. No, eso no iba a ayudar. Viste cómo piensa la gente común: ‘Guau, es viernes a la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos acá sentados?’. Bueno, sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. Que se estupidicen entre ellos. Nunca tuve la ansiedad de lanzarme a la noche. Me escondía en bares porque no quería esconderme en fábricas. Eso es todo. Les pido perdón a los millones, peronunca me sentí solo. Me gusta estar conmigo mismo. Soy la mejor forma de entretenimiento que puedo encontrar”.

Bukowski




6 comentarios:

  1. Hubo un tiempo lejano en que recomendaba Bukowski a mis alumnos del antiguo bachillerato. De hecho se formó una corriente entre ellos simpatizante de la filosofía de este autor tan poco respetable. Es de los pocos narradores que me ha hecho reír. Forma parte de un mundo que ya se ha ido difícilmente integrable en las normas sociales y el aborregamiento de las masas. Creo que Bukowski me hizo respetable el alcoholismo, y desde entonces no lo considero bajo ese prisma moralista puritano que busca la salud y el asentimiento. Ahora somos todos mucho más respetables y conformistas. Eso sí con malos modos y escasa educación. Bukowski se salía del molde. Y era un magnífico narrador. ¡Cómo me gustaría tener alumnos a los que les gustara B.! Pero sólo veo conformismo a mi alrededor.

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  2. ya sabes que me encanta Bukowsky. Su poesía y narraciones siempre han despertado algo en mí. Siempre me digo que soy igual de antisocial que él y que no pasa nada, que podemos seguir viviendo solos y acompañados en esa soledad.

    con lo que ha dicho Joselu sobre el alcoholismo, una vez leí un chiste gráfico, no se donde ni cuando, pero creo que era un guiño a Bukoswky pues lo que se utilizaba como texto me recordaba a él.

    en la viñeta se veía una mujer que le daba una moneda a un mendigo y le decía que se lo gastara en bebida, que tal como estaba el mundo y las personas, lo mejor era eso.

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  3. Agradezco vuestros comentarios.
    La verdad que no sé si los libros de Bukowski han llegado a mi por el estado que atravieso o que en consecuencia de mi estado he ido en busca de ese tipo de literatura. El caso es que cada vez me aburre y me cansa más la gente y me parecen más huecos. Aunque tampoco creo que esto sea nuevo, lo que pasa que a veces disimulo muy bien. :D
    En todo caso tal como se ven las cosas, como decía viñeta que describe Eloi, lo mejor sería vivir en un estado de embriaguez prolongado.
    Joselu, quizá deberías recomendarles a Bukowski a tus alumnos.
    Aunque quizá, incluso en los tiempos que corren, algún/a padre/madre podría reclamarte que recomiendes "ese tipo de libros" a sus hijos. En fin...
    A mi me hubiera encantado que alguno de mis profesores me lo hubiera recomendado, lo he tenido que descubrir un poco más tarde por otras vías, también me sorprende que no haya ninguno de sus libros entre los libros de mi padre.

    Lo dicho, gracias a los dos.

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  4. la soledad que lo acompaña, a él y a muchos como él

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  5. La foto del tipo fumando en el bar me sugiere una pregunta: ¿qué habría hecho Bukowski si un camarero le hubiera dicho en su día que aquel era un espacio libre de humos? ¿Dónde habría estampado la silla en la que estaba sentado? ¿En el enorme cristal rectangular que reflejaba, desde el otro lado de la barra, todo lo que ocurría en el establecimiento o, directamente, en la cabeza del pobre infeliz que se atrevió a invadir su soledad con semejante jaimitada? Nunca lo sabremos.

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  6. Tu soledad termina donde parece que empieza la de los otros. Lo difícil es atreverse a romper esa frontera.

    Saludos y enhorabuena por el blog.

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